El Gobierno de México logró su segundo gran golpe contra la cúpula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en apenas dos meses, tras la captura de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, considerado uno de los principales operadores del grupo criminal y uno de los posibles sucesores de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, abatido en febrero pasado durante un operativo militar en Jalisco.
La detención fue realizada por elementos de la Secretaría de Marina en Nayarit, luego de 19 meses de labores de inteligencia y vigilancia. En el despliegue participaron más de 500 marinos, seis helicópteros y un dron, además de apoyo de agencias estadounidenses. De acuerdo con los reportes oficiales, el operativo se llevó a cabo sin disparos, pese a que Flores Silva se encontraba acompañado por más de 60 hombres armados y un importante esquema de seguridad.
“El Jardinero” era identificado como uno de los tres hombres más fuertes dentro del CJNG y tenía una orden de búsqueda en Estados Unidos, donde se ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por información que llevara a su captura. Se le relaciona con el control de rutas de narcotráfico en la costa del Pacífico, laboratorios de metanfetaminas y redes de distribución de droga hacia territorio estadounidense.
Además de esta captura, las autoridades también detuvieron a César Alejandro “N”, alias “El Güero Conta”, señalado como operador financiero cercano a Flores Silva y pieza clave en el lavado de dinero de la organización criminal. El Gobierno destacó que la estrategia no sólo busca detener a líderes, sino también debilitar la estructura operativa y financiera del cártel.
Tras la detención, se registraron narcobloqueos, quema de negocios e incendios de vehículos en municipios como Tecuala, Acaponeta y Ahuacatlán, en Nayarit, como presunta reacción del crimen organizado. Aunque las autoridades aseguraron que la situación fue controlada, la captura volvió a evidenciar la capacidad de respuesta violenta del CJNG ante los golpes a su liderazgo.
Especialistas consideran que este nuevo golpe podría reducir temporalmente el riesgo de una disputa interna por la sucesión del cártel, aunque también abre la posibilidad de reacomodos dentro de la organización criminal. La caída de “El Jardinero” se suma a la muerte de “El Mencho” como uno de los episodios más relevantes en la ofensiva reciente del Gobierno contra uno de los grupos criminales más poderosos de México.






