La empresa japonesa Honda amplió sus operaciones en su planta de El Salto, Jalisco, con la apertura de una segunda línea de producción de motocicletas que anteriormente eran importadas desde China. La estrategia permitirá fabricar hasta 66 mil unidades adicionales al año y conservar los empleos de trabajadores afectados por la reducción en la fabricación de autopartes.
Con esta ampliación, la compañía proyecta alcanzar una producción cercana a las 240 mil motocicletas anuales, principalmente para atender la demanda del mercado mexicano. Entre los modelos que comenzarán a ensamblarse en territorio jalisciense se encuentran las NX190, CB190 y CB150, dirigidas al segmento de mayor cilindrada.
La decisión también busca disminuir la dependencia de las importaciones y tener mayor control sobre los costos de producción, en un contexto en el que los consumidores mexicanos muestran mayor interés por motocicletas con motores más potentes, mejores prestaciones y equipamiento tecnológico.
Sin embargo, la ampliación tiene también un componente laboral. La planta registró una disminución en los pedidos de autopartes, situación que dejó a aproximadamente 180 trabajadores sin suficiente carga de trabajo. Ante este escenario, Honda decidió reorganizar sus operaciones y mantener a su personal en lugar de recurrir a despidos.
Eduardo López, vicepresidente de Manufactura y Administración de Honda, explicó que la empresa mantuvo a los trabajadores durante un año mientras buscaba alternativas para aprovechar su capacidad laboral y sostener los empleos.
La nueva línea estará enfocada principalmente en el consumo nacional y no contempla, por el momento, exportar estos modelos. Honda espera incrementar sus ventas en México 14 por ciento durante 2026, por encima del crecimiento estimado para el mercado general de motocicletas.






