No solo su color y su procedencia, tampoco únicamente su proceso artesanal de elaboración; al buen tequila lo define el tiempo y la naturaleza, es decir, los cimientos de la tierra de la que procede y la paciencia para que todo suceda en el momento justo en que el sabor y el aroma se fusionan de una manera exacta.
Y así como un tequilero de corazón celebra los momentos más especiales de su vida con un caballito de tequila, Casa Siete Leguas está celebrando sus primeros setenta años de una vida bendecida por las bondades de la naturaleza de la tierra jalisciense y por la pericia de sus agricultores artesanos, que han plasmado sus conocimientos y experiencia en un proceso de elaboración que respeta al tiempo y el lugar en el que coexiste.
A través de una imagen renovada implicada en todas sus presentaciones, Tequila Siete Leguas muestra al mundo la alegría de cumplir 70 décadas de su fundación, a partir de la cual, los aprendizajes, retos y cambios han dado como resultado una excelente bebida espirituosa 100% de agave azul (tequiliana weber) y molienda en tahona que se elabora artesanalmente en el rancho jalisciense “Las Trojes”.
Y como un cumpleaños tan especial es motivo de gran júbilo, Casa Siete Leguas celebra renovando su imagen a través de botellas más limpias y transparentes elaboradas de un vidrio extra puro, con una tapa de madera natural y etiquetas de diseño contemporáneo, el traje a la medida de cualquier cumpleañero orgulloso de llegar a sus 70 años, aún joven, pero siempre a la vanguardia.
Por lo general, quien recibe regalos es el cumpleañero, pero Casa Siete Leguas rompe la norma y cambia la dinámica, sorprendiendo a clientes y descubridores novatos con una nueva presentación de aniversario en la que caben 1750 ml del mejor tequila, promoviendo que las celebraciones más especiales tengan a la mano un buen tequila de sobra para levantar en alto los brazos y decir ¡Salud por 70 décadas más de vida, de tradición familiar y de respeto por el esfuerzo y el trabajo artesanal!






