Investigación revela que “El Mencho” controlaba turismo, comercio y santuario religioso en Jalisco

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, ocurrida dos meses antes, expuso la magnitud del control que el capo ejercía no sólo sobre actividades criminales, sino también sobre sectores económicos y espacios religiosos en una región de Jalisco. El reportaje señala que, tras su caída, salieron a la luz redes de influencia que incluían turismo, comercio local y un santuario visitado por miles de fieles.

De acuerdo con la investigación, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación mantenía injerencia directa en actividades vinculadas al turismo, donde operadores del grupo criminal controlaban servicios, cobros y dinámicas comerciales. Este dominio se extendía a negocios que dependían del flujo de visitantes, lo que permitía al grupo obtener ingresos y consolidar su presencia territorial.

El reportaje también describe que el control del capo alcanzaba un santuario religioso que atrae a peregrinos, donde su organización influía en la seguridad, el comercio informal y otras actividades relacionadas con la llegada de visitantes. Esta situación evidenció cómo el crimen organizado aprovechaba la afluencia de personas para reforzar su estructura económica y social en la zona.

Tras la muerte del líder criminal, autoridades y habitantes comenzaron a observar cambios en la dinámica local, aunque el reportaje advierte que la estructura construida durante años no desaparece de inmediato. El vacío dejado por el capo abre la posibilidad de reacomodos internos y disputas por el control de estas actividades, lo que mantiene la incertidumbre sobre el futuro de la región.

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Redacción
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