El tribunal de Seúl analizará en febrero el caso de Yoon Suk Yeol por presunta insurrección tras la ley marcial de 2024.
El fiscal especial de Corea del Sur solicitó la pena de muerte contra el expresidente Yoon Suk Yeol, acusado de planear una insurrección tras la imposición de la ley marcial en diciembre de 2024, petición que se presentó durante los argumentos finales ante el Tribunal del Distrito Central de Seúl, donde se expusieron los resultados de la investigación realizada por el Ministerio Público.
De acuerdo con la fiscalía, las indagatorias confirmaron la existencia de un plan que habría sido encabezado por Yoon y su entonces ministro de Defensa, Kim Yong-hyun, con antecedentes que se remontan a octubre de 2023.
Según los fiscales, dicho plan tenía como objetivo mantener al entonces mandatario en el poder mediante el uso de la ley marcial, lo que habría afectado el funcionamiento de la Asamblea Nacional y de la Comisión Electoral.
Durante la audiencia, el fiscal sostuvo que la medida fue inconstitucional y que alteró el orden democrático del país y añadió que el acusado no ha mostrado arrepentimiento ni ha ofrecido una disculpa pública por los hechos imputados.
Yoon Suk Yeol, de 65 años de edad, rechazó las acusaciones y señaló que la declaración de la ley marcial estaba dentro de sus atribuciones presidenciales y buscaba responder a bloqueos legislativos de la oposición.
El tribunal tiene previsto emitir su resolución en febrero.
En Corea del Sur, aunque la ley contempla la pena de muerte para delitos como la insurrección, las sentencias no siempre se ejecutan.
El país no aplica ejecuciones desde 1997, pese a que la última condena de este tipo se dictó en 2016.






